No todas las personas tienen las mismas facilidades para conseguir una hipoteca. Aunque cada banco aplica sus propios criterios, existen perfiles que suelen encontrar más obstáculos durante el proceso de aprobación. En este artículo descubrirás qué factores analizan las entidades, qué perfiles lo tienen más difícil y cómo puedes aumentar tus posibilidades de conseguir financiación.
Conseguir una hipoteca no depende únicamente del salario. Las entidades financieras analizan la estabilidad laboral, el nivel de ahorro, el historial crediticio y la capacidad de afrontar las cuotas antes de aprobar una financiación.
Aunque cada banco tiene sus propios criterios, hay perfiles que suelen encontrar más dificultades durante el estudio hipotecario. Sin embargo, pertenecer a uno de ellos no significa que sea imposible conseguir una hipoteca, sino que será necesario presentar una operación más sólida o buscar la entidad adecuada.
¿Cómo deciden los bancos si conceden una hipoteca?
Antes de aprobar una hipoteca, el banco realiza un estudio de solvencia para valorar el riesgo de la operación. Su objetivo es comprobar que el cliente podrá devolver el préstamo durante toda su duración sin comprometer su estabilidad económica.
Para ello, las entidades suelen analizar aspectos como:
- La estabilidad laboral.
- Los ingresos mensuales.
- El nivel de ahorro disponible.
- Las deudas existentes.
- El historial crediticio.
- La edad del solicitante.
- El porcentaje de financiación solicitado respecto al valor de la vivienda.
Además, uno de los criterios más habituales es que la cuota hipotecaria no supere aproximadamente el 30-35 % de los ingresos netos mensuales de la unidad familiar. Cuanto más equilibrado sea el perfil financiero del solicitante, mayores serán las posibilidades de obtener una respuesta favorable.
Los perfiles que suelen tener más dificultades para conseguir una hipoteca
Jóvenes con poco ahorro
Muchos jóvenes cuentan con ingresos suficientes para pagar una cuota hipotecaria, pero encuentran dificultades por la falta de ahorro. Habitualmente, los bancos financian hasta un determinado porcentaje del valor de la vivienda, por lo que el comprador debe aportar la entrada y asumir los gastos de la compraventa.
Este es uno de los principales motivos por los que acceder a la primera vivienda resulta complicado para muchas personas menores de 35 años, incluso cuando tienen una situación laboral estable.
Personas con ingresos inestables
En este grupo se incluyen tanto trabajadores con contratos temporales como autónomos cuyos ingresos varían de forma significativa o cuentan con poca antigüedad en su actividad.
Las entidades valoran especialmente la estabilidad económica, por lo que cuanto más predecibles y constantes sean los ingresos, mejores serán las posibilidades de conseguir financiación. En el caso de los autónomos, disponer de varios ejercicios con resultados positivos suele aportar mayor confianza durante el estudio hipotecario.
Personas con un elevado nivel de endeudamiento o historial crediticio negativo
Los bancos también analizan las obligaciones financieras que ya tiene el solicitante. Si una parte importante de los ingresos está destinada al pago de préstamos personales, tarjetas de crédito o financiación de otros bienes, la capacidad de endeudamiento disminuye.
Del mismo modo, haber tenido impagos recientes o aparecer en registros de morosidad puede dificultar la aprobación de la operación, ya que las entidades consideran que existe un mayor riesgo de incumplimiento.
Personas de mayor edad
La edad no impide acceder a una hipoteca, pero puede limitar el plazo máximo de devolución del préstamo. Al reducirse los años disponibles para amortizar la deuda, las cuotas mensuales suelen ser más elevadas, lo que puede dificultar el cumplimiento de los criterios de solvencia exigidos por algunas entidades.
¿Qué dicen los datos oficiales?
Los datos muestran que acceder a una hipoteca continúa siendo un reto para determinados colectivos.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) refleja que el mercado hipotecario mantiene un volumen elevado de operaciones, mientras que el Banco de España señala que solo una parte reducida de los hogares que viven de alquiler reúne actualmente las condiciones económicas necesarias para acceder a una hipoteca.
Además, los jóvenes siguen siendo uno de los colectivos más afectados debido al aumento del precio de la vivienda y a la dificultad para reunir el ahorro inicial necesario.
¿Cómo aumentar las posibilidades de conseguir una hipoteca?
Aunque pertenezcas a alguno de estos perfiles, existen acciones que pueden mejorar notablemente tus opciones:
- Reducir otras deudas antes de solicitar la financiación.
- Ahorrar una mayor cantidad, disminuyendo así el porcentaje que debe financiar el banco.
- Preparar correctamente toda la documentación para facilitar el estudio de solvencia.
- Comparar ofertas entre diferentes entidades, ya que cada banco aplica criterios distintos.
- Contar con un bróker hipotecario, que conozca qué entidades se adaptan mejor a tu perfil y pueda negociar mejores condiciones.
En Aya Hipotecas analizamos cada caso de forma personalizada y buscamos la entidad que mejor se adapte a tu situación. Si quieres conocer tus posibilidades reales antes de solicitar una hipoteca, solicita un estudio hipotecario gratuito y sin compromiso. Nuestro equipo comparará diferentes opciones para ayudarte a conseguir la financiación que mejor encaje con tu perfil.





