Un recibo impagado o una deuda olvidada pueden convertirse en un freno inesperado al intentar comprar una vivienda. Estar en ASNEF no siempre significa renunciar a una hipoteca, pero sí obliga a conocer bien las reglas del juego antes de dar el siguiente paso.
Muchas personas que quieren comprar una vivienda se hacen la misma pregunta: “¿Puedo pedir una hipoteca si estoy en ASNEF?”. La duda es lógica, especialmente en un contexto económico en el que pequeños impagos pueden cerrar puertas importantes.
ASNEF es uno de los principales ficheros de morosidad en España y está gestionado por la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito.
En este registro se incluye información sobre personas y empresas que mantienen deudas pendientes de pago. Bancos y entidades financieras lo consultan de manera habitual durante sus análisis de solvencia, ya que les permite evaluar el nivel de riesgo antes de conceder cualquier tipo de financiación.
Estar incluido en este registro no es ilegal, pero sí supone una señal de alerta para las entidades, ya que indica que existe o ha existido un incumplimiento de pago. Tal y como explica Idealista en su análisis sobre financiación y morosidad, incluso deudas de importe reducido pueden provocar la inclusión en estos ficheros y afectar de forma directa a la concesión de una hipoteca.
¿Se puede pedir una hipoteca estando en ASNEF?
Desde un punto de vista legal, no existe ninguna norma que prohíba solicitar una hipoteca por estar incluido en ASNEF. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de entidades financieras tradicionales suelen rechazar este tipo de solicitudes, ya que consideran que un perfil con incidencias en ficheros de morosidad supone un mayor riesgo de impago.
La inclusión en ASNEF influye directamente en los estudios de solvencia y en la evaluación del riesgo crediticio, lo que hace que muchas solicitudes de hipoteca no superen los filtros habituales de concesión.
Las alternativas cuando la banca dice no
Aunque la banca tradicional suele cerrar la puerta a quienes figuran en ficheros de morosidad, existen alternativas de financiación que pueden estudiarse en determinados casos. En este tipo de situaciones, algunas operaciones se valoran poniendo el foco en la garantía aportada, especialmente cuando se trata de un inmueble con suficiente valor, o en la solidez global de la operación más allá del historial crediticio puntual.
Otra opción que puede mejorar las posibilidades de acceso a financiación es contar con un avalista solvente o un coprestatario con buena capacidad económica, ya que su respaldo reduce el riesgo percibido y puede facilitar el estudio favorable de la solicitud.
La importancia de salir de ASNEF antes de solicitar financiación
Los especialistas en financiación coinciden en que la forma más eficaz de mejorar las posibilidades de conseguir una hipoteca pasa por cancelar la deuda pendiente y solicitar la eliminación del fichero de morosidad.
Una vez regularizada la situación, el perfil financiero mejora de forma notable y vuelve a cumplir con los criterios habituales de solvencia que aplican las entidades financieras. En muchos casos, la planificación financiera y la resolución de pequeños impagos es suficiente para transformar una solicitud rechazada en una operación viable.
Estar en ASNEF no significa que el acceso a una hipoteca sea imposible, pero sí implica más dificultades y la necesidad de estudiar bien las opciones disponibles. La clave está en conocer la situación real, valorar alternativas y contar con asesoramiento experto que permita elegir la mejor estrategia en cada caso.
En Aya Hipotecas analizamos cada perfil de forma personalizada, incluso en situaciones complejas como la inclusión en ASNEF. Si tienes dudas o quieres saber qué opciones reales existen para ti, nuestro equipo puede ayudarte a encontrar la mejor solución de financiación y acompañarte en todo el proceso.




